Vehículos Eléctricos para la Distribución Urbana

La actividad logística en las grandes ciudades es uno de los principales retos que afronta el sector. Con grandes zonas urbanas en constante crecimiento y el incremento de las operaciones en la última milla debido principalmente al auge imparable del comercio electrónico, la Distribución Urbana de Mercancías (DUM) es un aspecto en el que se requiere innovación y mejora continua.

Hay tres variables que condicionan la Distribución Urbana: la estrategia de distribución, las infraestructuras y los vehículos utilizados. Actuando sobre estas variantes, hay diferentes opciones para llevar a cabo la mejora continua. Si hace unas semanas hablábamos de las Microplataformas de Distribución Urbana, en este post analizaremos otra tendencia: los vehículos eléctricos.

La implementación de vehículos eléctricos para la distribución de mercancías aporta grandes beneficios, tanto para las empresas como para la sociedad. Para las empresas supone un ahorro importante en combustible, así como en costes de mantenimiento y reparación del vehículo. Además, este tipo de vehículos facilita las operaciones de carga y descarga y permite acceder a zonas restringidas para vehículos que usan combustibles fósiles.

Para la sociedad, las ventajas son claras: lo que beneficia al medio ambiente, nos beneficia a todos. El 94% de los españoles respira con unos niveles de contaminación por encima de los recomendados. Teniendo en cuenta que el 25% de las emisiones de dióxido de carbono que se producen en las ciudades son resultado del transporte de mercancías, el uso de vehículos eléctricos para este fin resulta aconsejable.

Además, los vehículos eléctricos también aportan beneficios a las empresas en términos de mejora de la imagen y de la Responsabilidad Social Corporativa. De esta manera, envían a sus clientes, actuales y potenciales, un mensaje de compromiso medioambiental, además de forjarse una imagen de empresa a la vanguardia de la tecnología y de la Movilidad Sostenible. Todo esto aporta una considerable ventaja frente a la competencia.

El uso de vehículos eléctricos en la Distribución Urbana con el objetivo de una movilidad más sostenible es una tendencia en alza. Correos y su plan de ampliación y renovación de su flota de vehículos es un ejemplo de esto. En enero de este año, Correos adquirió 25 furgonetas y 100 motocicletas eléctricas. Esto responde al compromiso de la empresa con el medio ambiente y la reducción de las emisiones de dióxido de carbono. Esta reducción se sitúa en el 33% y su objetivo es continuar por este camino.

La Movilidad Sostenible también es impulsada desde las instituciones. En 2014, la Comisión Europea inició el proyecto FREVUE (Freight Electric Vehicles in Urban Europe), que cuenta con la participación de las ciudades de Madrid, Londres, Oslo, Estocolmo, Milán, Lisboa, Ámsterdam y Róterdam. El objetivo de este proyecto es promover el uso de vehículos eléctricos en las grandes ciudades para una movilidad más sostenible. FREVUE forma parte de un conjunto de iniciativas europeas para combatir la contaminación y conseguir los objetivos medioambientales de la Unión Europea.

Los vehículos eléctricos son una opción que merece la pena tener en cuenta para conseguir la mejora continua en la Distribución Urbana de Mercancías. Aportan grandes beneficios para las empresas, las ciudades y por supuesto el medio ambiente. Y es que resultan una buena manera de hacer frente a uno de los principales problemas actuales de las grandes ciudades: la contaminación.