Ser ágiles en la cadena de suministro

En el mercado en el que nos encontramos es muy importante atender satisfactoriamente a las necesidades de los clientes. Lo ideal es atender al cliente tal y como se espera que lo atiendan y desde luego con la mayor agilidad posible.

Una cadena de suministro que trabaje de forma ágil y se adapte fácilmente a los cambios continuos que van surgiendo, estará generando una ventaja competitiva. Esto hará que la empresa crezca en el mercado y pueda enfrentarse fácilmente a su competencia más directa.

La gran pregunta que se puedan formular las empresas es: ¿cómo podemos conseguir mayor agilidad en la cadena de suministro y satisfacer las necesidades de nuestros clientes? Para hacerlo, es muy importante tener en cuenta que no solo debemos responder ágilmente a las demandas de los clientes, sino que debemos hacerlo sin perder la eficiencia en nuestros actos. Los clientes esperan de nosotros un buen servicio, es decir, rápido y eficiente y si lo conseguimos lograremos alcanzar el éxito.

En la cadena de suministro se llevan a cabo diferentes tipos de actividades. Es importante que tengamos en cuenta que estas actividades se deben llevar a cabo de la mejor manera posible, existiendo una correlación o conexión entre ellas, con el fin de lograr el éxito y asegurar un servicio eficiente, ágil y adaptable.

A continuación se muestran algunas pautas a seguir para tener una mayor agilidad en la cadena de suministro:

- Procurar que las ventas sean a lo largo del año y no estacionarias, ya que si las ventas son constantes el abastecimiento de materias primas también y así poder tener una mayor capacidad de respuesta en demandas imprevistas.

-  Eliminar aquel material que no sirve o está desfasado para dejar espacio y tener mayor stock de los productos más demandados. Con esto podremos dar una respuesta más ágil a los clientes y proporcionarles el producto demandado casi en el momento en el que nos lo piden.

- Establecer acuerdos con proveedores de confianza para conseguir un mayor beneficio tanto para la empresa como para los proveedores.

- Evolucionar y adaptarse al cambio, es decir, estar abiertos a nuevas formas de hacer las cosas, innovar en nuestras prácticas diarias.