Microplataformas para una mejor Distribución Urbana de Mercancías

La Distribución Urbana de Mercancías supone un reto cada vez mayor para el sector logístico. Ésta es una actividad fundamental para el funcionamiento de cualquier ciudad, por lo que debe tenerse en cuenta en su ordenamiento logístico. Además, se hace imprescindible un tratamiento global y multidepartamental para afrontar el tema, más allá de las problemáticas sobre movilidad.

Una manera de afrontar este reto es mediante la creación de Microplataformas de Distribución Urbana. Estas Microplataformas pueden simplificar considerablemente los procesos de distribución de las mercancías, y así ganar eficiencia. Con las Microplataformas, se pasa de un sistema de múltiples repartidores a una gestión única, homogénea y centralizada. De esta manera, se consigue reducir el número de vehículos que intervienen en las operaciones de la Última Milla a través de un proceso de ruptura de carga, así como una reorganización de éstos para asegurar su eficiencia.

Esta disminución de vehículos viene acompañada de la reducción de las emisiones de dióxido de carbono, por lo que se producen considerables beneficios para el medio ambiente. Además, las Microplataformas de Distribución Urbana también permiten sustituir parte de los vehículos por una flota limpia de distribución final. Hoy en día, la contaminación es uno de los principales problemas en las grandes ciudades, por lo que éste es un aspecto que conviene no pasar por alto.

También genera ventajas importantes para el tráfico de la ciudad, ya que permite desacoplar el transporte de acceso al núcleo urbano. Además, también se generalizan las soluciones como la descarga nocturna. Ésta no resulta posible para el pequeño comercio, que no genera el volumen de carga suficiente ni cuenta con personal en horario nocturno. Las Microplataformas pueden llevar a cabo la descarga nocturna y otras soluciones ventajosas.

Sin embargo, la implementación del sistema de Microplataformas no está exento de dificultades. El primer obstáculo es el coste económico inicial. Además, también hay que tener en cuenta la respuesta de los principales implicados, los transportistas y los receptores. La implantación de un nuevo sistema implica un cambio de hábitos, inercias y rutinas. Para que el cambio de sistema se realice de la mejor manera posible, es necesario que los actores implicados lo acepten, por lo que conviene llevar a cabo un proceso de información, mentalización y asimilación.

A pesar de las dificultades iniciales, a largo plazo las ventajas resultan mayores. No obstante, para optimizar el funcionamiento de estas Microplataformas y conseguir un impacto positivo es necesario un amplio porcentaje de participación por parte de los actores implicados en el nuevo sistema. La viabilidad operativa de una Microplataforma de estas características depende del número de mercancías y operaciones que gestiona.

Para garantizar el buen funcionamiento de una Microplataforma de Distribución Urbana, puede resultar aconsejable establecer un sistema de control del acceso al área de influencia de la Microplataforma. De esta manera, se asegura la trazabilidad de las entregas y una mejor movilidad en la zona. También es importante la selección de la zona donde construir el centro y tener en mente una red de Microplataformas para cubrir áreas mayores. 

Las Microplataformas son una manera eficiente de afrontar los retos que la Distribución Urbana de Mercancías conlleva. Este sistema simplifica enormemente la distribución y aporta grandes beneficios para las ciudades. En la implantación de este sistema existen algunas dificultades iniciales, pero las ventajas a largo plazo las superan con creces.