La importancia del shipment en la estrategia Omnichannel

Actualmente los consumidores han modificado la forma de adquirir los productos debido al auge de las nuevas tecnologías y el eCommerce. La compra de productos a través de Internet ha provocado que exista una fuerte competencia entre la multitud de empresas que operan en todo el mundo. Cuando el consumidor busca un producto espera que siempre exista stock, de no ser así buscará inmediatamente otra empresa que lo tenga disponible.

El tiempo que tarda en enviarse un producto adquirido a través de una empresa eCommerce suele ser de días. Por ello es importante optimizar al máximo el shipment del producto, ya que el consumidor comparará los tiempos de entrega entre las diferentes empresas disponibles.

La estrategia de venta Omnichannel se caracteriza por la implementación de diferentes canales de distribución como la tienda física, la página web o los catálogos. Del mismo modo existen diversas modalidades de shipment, realizando los envíos desde la planta de distribución al domicilio del cliente, desde la tienda física o a través de diferentes puntos de recogida.

La distribución Omnichannel precisa de una mayor planificación a nivel logístico, sobre todo en los sistemas de planificación del inventario en la cadena de suministro. La combinación de la venta física y el eCommerce requieren una mayor precisión en la reposición del stock disponible y en la agilidad de los envíos.

El shipment como ventaja competitiva

Las grandes empresas de eCommerce como Amazon, e-Bay o Google Shopping son capaces de realizar el shipment en menos de 24 horas incluso, para ciertos productos, realizan entregas en menos de 2 horas. El tiempo de envío es una variable clave para poder captar a los clientes, sobretodo en el caso de los nuevos comercios eCommerce que traten de hacerse un hueco en el sector.

Las pequeñas empresas deben hacer frente a esta situación tan competitiva a través de estrategias basadas en la cercanía. Por ejemplo, aquellas empresas con tiendas físicas deben priorizar el envío de productos a las tiendas más cercanas al cliente, de manera que se agilice el shipment y se mejore la experiencia de compra. Además, existen otras posibilidades que también pueden aportar valor al cliente, como la elección del producto en la tienda física y la opción de comprarlo y enviarlo directamente a su domicilio.